Nuestro colegio y el de Maipú tienen como misión formar una mujer cristiana fuerte, femenina y valiosa. Con esta formación estamos seguras que nuestras alumnas cuentan con las herramientas espirituales y académicas necesarias para desenvolverse en el mundo actual como un aporte a la sociedad y a la Iglesia.
Las religiosas ursulinas del Convento de Berlín, Alemania, llegaron a Chile entre noviembre de 1938 y marzo de 1940. Al comienzo las religiosas desempeñaron labores diversas: trabajos en hospitales, atención a hijos de refugiados alemanes y a huérfanos del terremoto de Chillán, ayuda a niños con problemas del habla, etc. En marzo de 1939 comenzó el trabajo educativo en Santiago, con un kindergarten que funcionó en la calle Víctor Hendrych. Cada año fueron aumentando los cursos, uno a uno.
Los esfuerzos desplegados por la Ursulinas fueron rindiendo sus frutos. En el año 1945 el Colegio obtuvo su reconocimiento por el Estado según decreto del Ministerio de Educación de Chile. En 1946 se iniciaron las Humanidades y es reconocido como Colegio Experimental. En el año 1961, el Colegio tuvo el reconocimiento oficial como Cooperador de la función Educacional del Estado (decreto Nº 16591).
El Kindergarten creado en Santiago, al poco tiempo, se transformó en el Colegio que, en 1952, se instaló en Vitacura y que desde marzo de 1993 funciona en Nueva Costanera 4190.
Más tarde, al constatar que en la comuna de Maipú no había ningún colegio de Enseñanza Secundaria, decidieron iniciar el Colegio Santa Úrsula como anexo del de Vitacura. Allí, desde 1962 se atienden niñas y jóvenes de los alrededores.
La historia de nuestras fundadoras:
Santa Úrsula
Úrsula, princesa británica de los primeros siglos del cristianismo promete su virginidad al Señor. Un príncipe pagano, Etherius, la pide en matrimonio. Si ella rehúsa, pone a su patria en peligro. Una visión celestial la tranquiliza y le recomienda que acepte la proposición, porque Dios arreglará las cosas. Úrsula entonces, acepta la petición del príncipe, pero se reserva tres años para prepararse. Se embarca con once mil de sus compañeras, atraviesa el mar, remonta el Rin hasta llegar a Colonia donde tiene la visión del ángel que se le aparece anunciándole el futuro martirio de ella y sus compañeras. El inmenso cortejo, con esta feliz noticia, se embarca en dirección a Roma para conocer la tumba de los mártires y santos.
En Roma, el Papa y un gran número de obispos viendo el celo de las vírgenes, se unen a ellas en su peregrinaje. Se embarcan otra vez por el Rin hasta Colonia, donde Úrsula y sus compañeras son atravesadas por las flechas de los hunos, y junto a todo el cortejo, sufren un glorioso martirio.
Santa Ángela
La pedagogía ursulina se inspira en la fundadora de la Orden, Santa Ángela Merici, quien fundó la Compañía de Santa Úrsula en el año 1535. Con esta obra abrió a las mujeres de su tiempo el camino hacia nuevas tareas en la Iglesia Católica y en la sociedad. Al poco tiempo de su muerte, la Compañía creció rápidamente, dedicándose preferentemente a la educación de la juventud femenina.
Santa Ángela eligió a Santa Úrsula como Patrona y Protectora de la Orden, dadas las condiciones carismáticas de esta mártir, quien atraía a todos los que la escuchaban y dio muestras de una fuerte voluntad y una santidad hasta las últimas consecuencias.
El barco de Santa Úrsula, donde fueron martirizadas ella y las jóvenes vírgenes que la acompañaban, es el símbolo del Colegio y es la insignia que las alumnas llevan en sus uniformes.
Santa Ángela nació en Desenzano, Italia, junto al lago di Garda en la región de Venecia. Tomó el hábito de la Tercera Orden Franciscana, para luego reunir a un grupo de mujeres para instruirlas en las obras de caridad. Más tarde, el 25 de noviembre de 1535, fundó en Brescia la Compañía de Santa Úrsula, dedicada especialmente a la formación de la mujer.
El nombre de Santa Ángela de Mérici es de los que mayor celebridad han alcanzado en la historia de la Iglesia, pues en pleno Renacimiento, cuando se está elaborando un mundo nuevo y la herejía de Lutero empieza a causar estragos, esta gran santa comprende que la ignorancia es el mayor problema de la Iglesia y organiza la educación de las jóvenes.
Paralelamente en España, otro gran santo, Ignacio de Loyola, trabaja a favor de los jóvenes. ¡Dios sabe escoger a su debido tiempo instrumentos dóciles para realizar sus designios providenciales!
Así se funda la Compañía de Santa Úrsula, primera Congregación de mujeres dedicadas a la enseñanza. Para cumplir su misión, las primeras Ursulinas vivirán en medio del mundo, transformando el ideal de la vida religiosa, que hasta entonces era comúnmente de clausura monacal. Por otra parte, la fundadora determina que, dócil a las inspiraciones del Espíritu Santo y a la autoridad de la Iglesia, la Compañía se adapte a los tiempos y lugares para realizar su misión. A estas dos Compañías de Ursulinas y Jesuitas, deben principalmente muchas naciones de Europa haber conservado la verdadera doctrina católica.
Santa Ángela murió el 27 de enero de 1540.