Santa Ángela

La pedagogía ursulina se inspira en la fundadora de la Orden, Santa Ángela Merici, quien fundó la Compañía de Santa Úrsula en el año 1535. Con esta obra abrió a las mujeres de su tiempo el camino hacia nuevas tareas en la Iglesia Católica y en la sociedad. Al poco tiempo de su muerte, la Compañía creció rápidamente, dedicándose preferentemente a la educación de la juventud femenina.

Santa Ángela eligió a Santa Úrsula como Patrona y Protectora de la Orden, dadas las condiciones carismáticas de esta mártir, quien atraía a todos los que la escuchaban y dio muestras de una fuerte voluntad y una santidad hasta las últimas consecuencias.

El barco de Santa Úrsula, donde fueron martirizadas ella y las jóvenes vírgenes que la acompañaban, es el símbolo del Colegio y es la insignia que las alumnas llevan en sus uniformes.

Santa Ángela nació en Desenzano, Italia, junto al lago di Garda en la región de Venecia. Tomó el hábito de la Tercera Orden Franciscana, para luego reunir a un grupo de mujeres para instruirlas en las obras de caridad. Más tarde, el 25 de noviembre de 1535, fundó en Brescia la Compañía de Santa Úrsula, dedicada especialmente a la formación de la mujer.

El nombre de Santa Ángela de Mérici es de los que mayor celebridad han alcanzado en la historia de la Iglesia, pues en pleno Renacimiento, cuando se está elaborando un mundo nuevo y la herejía de Lutero empieza a causar estragos, esta gran santa comprende que la ignorancia es el mayor problema de la Iglesia y organiza la educación de las jóvenes.

Paralelamente en España, otro gran santo, Ignacio de Loyola, trabaja a favor de los jóvenes. ¡Dios sabe escoger a su debido tiempo instrumentos dóciles para realizar sus designios providenciales!

Así se funda la Compañía de Santa Úrsula, primera Congregación de mujeres dedicadas a la enseñanza. Para cumplir su misión, las primeras Ursulinas vivirán en medio del mundo, transformando el ideal de la vida religiosa, que hasta entonces era comúnmente de clausura monacal. Por otra parte, la fundadora determina que, dócil a las inspiraciones del Espíritu Santo y a la autoridad de la Iglesia, la Compañía se adapte a los tiempos y lugares para realizar su misión. A estas dos Compañías de Ursulinas y Jesuitas, deben principalmente muchas naciones de Europa haber conservado la verdadera doctrina católica.

Santa Ángela murió el 27 de enero de 1540.