SU+: La alegria de servir como Ursulinas en San Joaquin

Con alegría y muchas ganas de trabajar, un gran grupo de alumnas de Enseñanza Media acompañadas por tres profesores del Colegio, se trasladaran a la comuna de San Joaquín para comenzar la restauración de un jardín infantil y “dar vida” al mural de la capilla Cristo Redentor.

Josefina Larrondo y María Jesús Herrera, miembros del Centro de Alumnas Ursulinas, nos relataron la experiencia de este primer “SU+” del año, nombre que recibe este precioso proyecto de trabajo social voluntario que se realiza en grupos, varias veces durante el año.

“El viernes 10 de mayo partimos cuatro generaciones a SU+, los trabajos que ya son parte de la tradición Ursulina. Fue realmente impresionante ver cómo tantas alumnas de distintos cursos quisieron participar. De hecho, fue imposible meterlas a todas dentro de un bus, lo cual nos trajo cierto estrés, pero al mismo tiempo mucha satisfacción.

Llegamos a las 5 en punto a la capilla del Cristo Redentor ubicada en San Joaquín, donde un grupo de la comunidad, nos esperaba con los brazos abiertos y agradecidísimos por nuestra visita. En tan solo 15 minutos ya estábamos todas instaladas y preparadas para empezar las actividades. Probablemente la gran mayoría ya se conocía, pero aun así, fue muy lindo ver cómo construimos un espacio de máxima confianza, cuando cada una tuvo que contar alguna anécdota personal.

 

Tras risas, iniciamos los trabajos que consistían en empezar la restauración del jardín de la capilla y paralelamente, pintar y redecorar el mural externo de esta. A pesar del frio y el cansancio, trabajamos toda la tarde para luego preparar la comida. Al finalizar el primer día, terminamos con los típicos juegos, donde lo único que se escuchaban eran risas y finalmente con la oración de la noche donde cantamos e instalamos un lugar de reflexión.

A la mañana siguiente, nos despertamos a las 8:00 am, para comenzar nuestro segundo día. Partimos directo a la oración de la mañana y luego de tomar desayuno, nos dividimos por cuadrillas y comenzamos a trabajar.

Para el mediodía del sábado, ya teníamos gran parte del trabajo hecho, lo que teníamos presupuestado con suerte, para el domingo. Todas felices pintando el mural, con música a full, conversando, moviendo palas, troncos… en fin, conociéndonos a través del trabajo, del esfuerzo y de dar lo mejor de cada una.

Para la tarde, el jardín estaba prácticamente listo y el mural lleno de colores, de mensajes y de emoción. Obviamente no quisimos dejar pasar la oportunidad de poner nuestra huella, así que firmamos estampando nuestras manos como si fuesen las hojas de un árbol.

Todos quienes pasaban por afuera, quedaban asombrados, habíamos logrado nuestro objetivo. Dimos vida a lo que era una pared blanca, pero más que eso, dimos vida y alegría a una capilla y a la comunidad de San Joaquín.”

 

María Jesús Herrera, Presidenta CASU 2019

Josefina Larrondo, Delegada de Convivencia CASU 2019